Camarada Walker, vuelve a Santiago el Teatro Negro
de Praga. Eso será el día 20 de mayo, 4 días después
del proceso electoral, que no vemos la hora en que
concluya, porque vamos a terminar todos sicosiados
de la contaminación sónica y visual.
No hay una hora del día, una emisora de radio o un
punto hacia dónde dirigir la mirada en que no escuches
el reggaetón de Valentín, el de Orlando o la desagradable
voz de Serulle (parece que ese tono y forma de expresión
es propia de esa familia).
Ya esos manes estuvieron aquí, pero el espectáculo
quedó deslucido porque los campeches de siempre, sin
clase, sin formación, sin educación y mucho menos
consideración hacia los demás, sacaron sus celulares
y cámaras para grabar el espectáculo.
Vos sabés que eso mata el teatro negro, que juega
con la luz oscura, fría o como quieras llamarle al
ultravioleta y el entorno completamente oscuro.
Lo que ves es accionado por personajes vestidos
por completo de negro y si un flash indiscreto
hace acto de presencia la magia del espectáculo
muere.
Por suerte a mí se me ocurrió la vez anterior
ir a verlo a la Metrópolis, al Teatro Nacional, donde
hay un público educado hace décadas en estas cosas.
Sin pretender ofender a nadie, siendo sicero,
“amor no quita conocimiento”… el que saca un
celular o vaina para grabar demuestra que es
un comedor compulsivo de víveres, ron barato y
salami del malo. Sólo a un lisencéfalo, que no sabe
seguir instrucciones, se le ocurre hacer tal cosa.
Previo a cada presentación en el teatro se hace
esa aclaración.
Ya esto ha provocado problemas, con el mismo
teatro negro hace par de años, y ahora con el
Ballet Nacional de España. En ambas ocasiones
los productores de cada evento amenazaron con
abandonar el escenario si la práctica persistía.
Eso es para sentir vergüenza ajena.
Por tanto, si vos eres amigo de Gina, hazle
llegar un mensajito. Que no se conforme con la
advertencia que en letra microscópica hay al pie
del programa.
Que el mismo día de la presentación estén atentos
a la entrada de esos aparatos; que anuncien la
total prohibición de filmaciones varias veces,
haciendo constar que serán identificados y
obligados a abandonar la sala quienes no cumplan
esa disposición. Quizás sea bueno auxiliarse de un
par agentes de seguridad ese día.
En el Teatro viven pregonando, de mentiritas, que
las puertas se cierran al inicio de la función,
y el que llega tarde se queda afuera hasta el
intermedio. MENTIRA!!!!!
Después que inicia la presentación es que entra
gente con gusto, auxiliados por los mismos que
están llamados a no dejarlos pasar. Yo soy testigo
de eso.
Si queremos quitarnos la imagen de público mal
educado y grosero debemos crear un precedente,
y para eso es necesario que la Administración
del Gran Teatro se apriete los pantalones (o se
ajuste la falda).
Si algún día hay que suspender una función por
un incidente de esta naturaleza, pues bienvenido
sea. Por algún lado hay que iniciar. A muchos
figurines les aterra que sus nombres se den a
conocer en hechos bochornosos.
Si caen en las redes de los programeros
locales y sus nombres expuestos al escarnio
público, como tema de conversación por varios
días, como es común en pueblos donde prima lo
superficial, no levantarán la cara jamás, y se crea
el precedente que he dicho.
¿Tú te imaginas un titular de prensa
“Suspenden función GTC por incidente espectador”?
Identificando al azaroso responsable de tal situación.
Donde quiera que ese guanajo vaya la gente dirá “ése
fue el del problema en el teatro”. Es un muerto social,
un paria donde quiera que vaya.
Así que te encomiendo, por el bien de la comunidad
que asiste al GTC, que le hagas llegar este mensaje,
con tiempo, a Gina. Con la música, el baile y la mayoría
de dramas un flash o una luz no es mayor problema,
aunque resulta molesto; pero con el TEATRO NEGRO es
letal, catastrófico, anula la actuación.
Lamentablemente hay que reconocer que la
administración NUNCA ha hecho gran esfuerzo,
más allá del anuncito hablado y lo que dice el
Programa, respecto a este inconveniente.
Una mente maquiavélica, tomando en cuenta las
reglas obligacionales que priman al momento de
adquirir la boleta, contrato de tipo sinalagmático,
con obligaciones a cargo de ambas partes,
pensaría en acudir donde Minier y hacer intimar
exigiendo la devolución del importe de las taquillas
por el no cumplimiento de algo que una parte tenía a
su cargo garantizar.
Yo pago por una boleta, y de paso asumo ciertas
obligaciones y derechos; pero el GTC debe GARANTIZAR
el cumplimiento de las reglas que ellos mismos han
creado. Yo adquiero la taquilla dando por descontado
el cumplimiento de esas condiciones, esenciales para el
disfrute del evento.
Da pena decirlo, casi con lágrimas, pero en la capital
no se ven estas cosas, el público es educado.
Yo no sé otros, pero Boris Karloff siempre paga,
con su dinero, por los espectáculos a los que asiste.
Lo mismo vale para los sitios de comida y bebida, salvo
esporádica invitación de algún amigo.
En el medio hay muchos acostumbrados a comer
y beber de gratis, creo que tú conoces a algunos.
Contrario a cierto bello ministro, cuando estuve en
París y visité Maxim’s y La Maison de L’ Alsace, en el
corazón de los Campos Elíseos, o en Il David, en plena
Piazza della Signoria en Florencia, al lado de las esculturas
de Giambologna, pagué con los recursos ganados sudando
la ropa de trabajo y forzando el cerebro. Lo mismo vale
para las funciones de ópera en MET o los conciertos en
Carnegie Hall.
Y te hago la aclaración no por pedantería,
eso es de gente pequeña, sino para hacerte saber que
ME DUELEN MIS CUARTOS.
Hay gente que ciertas cosas no le molestan, pero
es porque no han flojado un chele de los suyos.
Si el joyero renegado tuviera que pagar cada
CRISTAL con recursos propios te aseguro que brindaría
y tomaría Night Train o Caballo Blanco.
Las entradas para el Teatro Negro de Praga,
en platea, están entre $2.000.00 y RD$ 1.800.00.
Creo que es doloroso pagar por algo que un imbécil o
nuevo rico pueda echar a perder.
Asumo que conoces la obra de SCHOPENHAUER…
él decía que si echamos una gota de vino en un
tonel de basura el resultado es basura; pero que si
echamos una gota de basura en un tonel de vino el
resultado es…..basura también!!!!!!
Insisto, y quiero que lo pongas bien visible y lo digas
en TV y radio. Que la Adm. del GTC se ponga por primera
vez las pilas e impida el uso de cámaras y celulares en
este evento, o que, si alguien lo hace, sea expulsado de la
sala sin contemplaciones.
Igual que en Schopenhauer…un simple flash o luz
de pantalla de celular convierte al Teatro Negro en…
basura.
2010 A.D.
Boris Karloff
bkarloff1@hotmail.com