Walker, estamos en los Idus de marzo. Si me preguntas con qué se come esa vaina te diré que en la antigua Roma eran días de buenos augurios. Como doy por un hecho que leíste Vida de los Doce Césares de Suetonio, me limito a decir que a Julio lo liquidaron un 15 de marzo. Y eso le pasó por caco duro, por no leer los papelitos que le pasan a los políticos. Como hombre de experiencia que eres sabes que a los políticos y funcionarios, cuando asisten a una actividad, la gente les pasa papelitos, folders, memos, etc. la gran mayoría lo que tiene es petición de algo: un solar, dinero, una pensión, gastos médicos, etc. Pero nada impide que se cuele algo importante ocasionalmente. A JULIO CESAR (pero no Valentín) le pasó como al Santiago Nasar garcíamarquiano. Ya muchos comentaban su inminente ajusticiamiento. El arúspice Spurinna le advirtió, durante un sacrificio, que se guardase del peligro que le amenazaba para los idus de marzo. Su esposa Calpurnia soñó que se desplomaba el techo de su casa y que mataban a su esposo en sus brazos. En el camino un desconocido le presentó un escrito en el que le revelaba la conjuración; César le cogió y lo unió a los demás que llevaba en la mano izquierda con la intención de leerlos luego. Entró en el Senado y dijo burlándose a Spurinna que eran falsas sus predicciones porque habían llegado los idus de marzo sin traer ninguna desgracia, a lo que éste le contestó que hablan llegado, pero no habían aún pasado. Ayyyyyyyy Walker, allá lo mecharon, dice Suetonio que el man se desplomó justo frente a la estatua de su rival Pompeyo.
La turba enardecida fue, antorchas en mano, a las casas de Bruto (que era inteligente) y Casio (que no tiene relación con los relojes y calculadoras) y les dieron kin!
Según Suetonio La Pálida anduvo a sus anchas por esos días.
Walker... Esto demuestra la importancia de revisar el correo masivo (spam) y revisar la contestadora del cely o el BB. Uno nunca sabe. César le dio release al papelito que denunciaba el complot y daba nombres, pero se lo guardó “para después”. Seguro lo leyó en presencia de Júpiter y Apolo, jijijiji.
Si César hubiese cogido el celular en vez de dejar que se le transfiriera la call otra hubiese sido la historia, aunque por lo visto ya sus días estaban contados de todas maneras.
La moraleja de este relato es: coge las llamadas, lee los papelitos sin importan de dónde provengan, que a veces pueden tener información vital. Jijiji.
Boris Karloff