Walker, quiera Dios que este delicioso
clima se mantenga por siempre. Quizás
así se dé algún girito positivo en nuestra
evolución cultural. Se ha especulado mucho
acerca de la relación entre clima e inteligencia.
Y no creas que no se han hecho estudios
sobre eso. Algunos sostienen que la
inteligencia humana es producto de la
adaptación a las condiciones extremas.
Vos sabés que en invierno oscurece
temprano, los días son más cortos y el
frío es terrible. Escasea la comida (claro,
no me digas que los supermercados están
llenos, no me refiero a eso, sino a la
vida en otras épocas, cuando no había
supermercados y sin embargo el
paterfamilias tenía que proveer).
Ten presente, parcero, que saber muchas
cosas no es lo mismo que ser “inteligente”,
esto implica hacer buen uso de la
información disponible, saber sobrevivir,
luchar, aprender y mantener habilidades,
calcular…
Los que viven muy al Norte o muy
al Sur están sometidos a extremas condiciones,
y así pasó, si eran del lugar, con sus padres
y abuelos.
Aquí la gente se queja de esto, desde que
hay una brisita los ves con sweaters y
hasta botas y bufandas. Tch-tch-tch!!!
El viernes no había plátanos en los
supermercados porque todo el mundo
estaba haciendo sancocho.
Me informa una fuente de la 27 de Febrero
que la provisión de Chivas y otros destilados
mermó considerablemente de los estantes
con relación a otros días. Y me dicen
que en Häagen-Dazs no había gente y
tampoco en Bon de más abajo ni el
de Villa Olga.
Pidámosle a Dios Todopoderoso y
a Tatica, santa patrona de este pueblo,
que dejen el clima como está, a ver si
dejamos esa pesadez característica y
que es más notoria después de la comida
de las 12:00 PM, cuando arriba de un
platazo de arroz, habichuelas y carne
(o pollo, “espaguetis”, guandules) nos
tiramos un jarro de agua bien fría, con hielito.
El calor favorece el mayor desarrollo
de los parásitos, que debilitan a la gente,
por eso el frío resulta tónico para el
bienestar.
Toma un mapamundi, chequea los países
más desarrollados y después consulta
sobre su clima.
Boris Karloff