| |
Walker, parcero, como lo prometido es deuda cumplo con recordarte que la oferta de los Protos caduca mañana al filo de la medianoche, pues reitero que el 29 de febrero revelaré mi identidad. Dile a tu esclava favorita, Jéssika, que esté atenta. Les mandaré fotos principalmente, pues en estas calles de Dios (aunque Güido no lo considere así) todos nos conocemos, aun sea de vista. De todas formas, agregaré datos generales para aquellos que no sepan nada de quien resulte ser Boris Karloff. Te acuerdo que os prepararé pechuga de cerdo con salsa de mostaza y Marsala, a la que agregaré una ramita de romero para aromatizar.
Gracias Walker por brindarme tu espacio, gracias Jéssika por ordenar las vainas que he mandado, siempre oportunamente. Boris agoniza, muere lentamente. Ya se siente el entrecortado aliento que anuncia que La Pálida no demora en llegar. Aún no la veo, pero escucho sus lentos y pesados pasos; el plomizo y frío ambiente informa su presencia. Walker, La Pálida es como la corriente o la corrupción: no se ve, pero se siente. Jiji.
Walker, bien me caería un sorbo de Protos, o de Martín Códax, Pago de los Capellanes, para que la angustia existencial de este moribundo Boris Karloff sea menos amarga. Me siento como "El Hombre Muerto" de Horacio Quiroga. El tiempo se elonga en esta dura circunstancia, cada segundo se torna pesado. Para los que no saben Física esta es una forma de "sentir" la Teoría de la Relatividad. Coño! El tiempo es diferente dependiendo del observador.
Walker, hermano, me veo a mí mismo, como si fuera "otro yo", pero más real que si fuera en un espejo. Quizás me morí ya y no lo sé, pero esto que hago luce muy real, debo estar muy consciente. Sin embargo, mi reloj se ha detenido, no marca nada, pero yo siento el discurrir de las cosas, la realidad fenoménica: un maldito motorista con muffler dañado ha cruzado ahora mismo; intuyo su movimiento, y por tanto su realidad temporal, por el Effecto Doppler: no te lo defino ahora, pero vos lo percibes en ese cambio de tonalidad de los sonidos emitidos por objetos en movimiento: rrrrrrrrrRRRRRRRRRrrrrrrrr. Créeme, cuando cambias una goma pichada en la Autopista Duarte es que ese efecto resulta brutal.
No habrá más Boris Karloff a partir del 29 de febrero de 2010. Ya sólo habra Boris Karloff en los vetustos filmes Frankenstein, The Black Cat, The Strange Door, The Man who Knew soo Much, The Man with 9 Lives, etc.
Gracias de nuevo Walker, gracias Jéssika. Me despido, es hora de descansar, me siento muy, pero muy cansado.
Boris Karloff
|
|
|
|